Los programas electorales del 20-N

¡¡¡ Lo acabo de hacer!!! Me he leído los programas electorales de los cuatro principales partidos nacionales. No, no me hagáis la ola. Tampoco los he analizado en completo detalle ni mucho menos.
He hecho una lectura rápida de los cuatro y debo reconocer que, salvo en el caso de UPyD, los otros tres me ha costado bastante terminarlos. Son bastante aburridos. Os pongo los enlaces para que, si alguno de vosotros es tan rarito como yo pueda consultar las mismas fuentes y entender por qué digo lo que digo sobre ellos:

Lo primero que llama la atención es la ubicación de los programas electorales. Mientras que los de los demás partidos están anunciados en un lugar destacado de su web, en el caso del PSOE no está en la web del partido sino que hay que ir a una web www.rubalcaba.es, como si el candidato quisiera que no se le asociara con el partido al que representa. Otra cosa que salta a la vista es lo trabajado de las presentaciones de los programas. El del PP está muy cuidado y el de IU está bien presentado aunque al estar a doble columna dificulta su lectura. El del PSOE es bastante confuso en su presentación y no tan ordenado como los anteriores. El menos trabajado en cuanto a la presentación es el de UPyD pero, por contra, sus 423 propuestas organizadas en apartados facilita al máximo su lectura y comprensión. Es concreto y conciso.

En cuanto al contenido, el del PSOE está organizado en cinco secciones y en cada una de ellas se hace una introducción al apartado, generalmente exculpando al PSOE de los problemas actuales o desvinculando al candidato del gobierno actual. A continuación de expone un objetivo a alcanzar en cada uno de los puntos tratados y se enumeran algunas medidas que, en la mayoría de los casos no pasan de ser declaraciones de intenciones y no se concretan en absoluto. En la mayoría de los casos se detecta un continuísmo al programa Zapatero sin decirlo claramente. Lo digo porque, en su mayoría, las propuestas empiezan por verbos como ‘culminar el proceso’, ‘reforzar’, o directamente ‘seguir mejorando’, ‘Continuar con’ o ‘Seguir promoviendo’. 149 páginas de mucho blablabla y pocas medidas.

El del PP se articula en una introducción titulada ‘Más sociedad, mejor gobierno’ y también en seis apartados básicos. Cada uno de ellos se desarrolla con una introducción y una serie de apartados. En cada apartado, tres secciones: Diagnóstico, Objetivos y Medidas. La estructura homogénea del programa lo hace sencillo de leer y además hace muy fácil separar la paja del grano yendo directamente a las medidas, lo cual agradezco profundamente, porque de haberme tenido que leer todas y cada una de las 214 páginas de las que consta, reconozco que no habría sido capaz de terminarlo. Las medidas, en la mayoría de los casos no son concretas, pero al menos son una lista de tareas a acometer para conseguir los objetivos anunciados. Es más concreta que la del PSOE pero menos de lo que nos gustaría a los electores. Al menos parece dejar claro lo que cabe esperar del gobierno del PP si gana las elecciones.

El de Izquierda Unida se desarrolla en nueve capítulos denominados ‘ejes’. En cada uno de ellos se enumeran motivaciones, objetivos y medidas de un modo un poco embarullado. El programa está pensado para leerlo entero y dificulta separar las medidas de la propaganda electoral, que abunda en el programa. Al menos no es tan extenso como el del PP (tiene 83 páginas). Hay medidas concretas que luego analizaré. A medida que se pierden probabilidades de formar gobierno las medidas son más claras y concretas y más atrevidas.

Mi agradecimiento al redactor del programa de UPyD. Desde el principio hasta el final detalla medidas concretas organizadas en once apartados. La lectura es fácil y rápida y el programa es claro, clarísimo. No hace demagogia ni declaraciones de intenciones. No hace falta. Las medidas que se van a tomar están detalladas en el programa y no es necesario comentar más.

En lo que respecta a los apartados que se tratan, hay uno al que se da una importancia superior a los demás: La crisis económica. Las propuestas de los programas para salir de la crisis se dividen en dos tipos. El PSOE aboga por un incremento de los impuestos y de la intervención pública pero no tiene un hilo conductor claro y da la impresión de que si el PSOE gobierna de nuevo, habrá un bombardeo de medidas inconexas sin un plan claro. Parece basarlo todo en la formación y cualificación de los trabajadores. Izquierda Unida lleva al extremo el plan intervencionista, apostando por empresas públicas, reducción de la jornada laboral, subvenciones y ayudas, etcétera, sufragando los costes con nuevos impuestos al capital, a las empresas y a los bancos, subiendo el tipo del IRPF y luchando contra los ricos. No promueve el empleo privado sino el público. A poco que se analiza el programa se ve que si se implantara el modelo propuesto por IU, éste llevaría inevitablemente a un colapso de la economía. Efectivamente, la crisis actual puede suponer un cambio de modelo, pero dudo que volver a las antiguas teorías del socialismo puro sea la solución.
Por otra parte, el PP propone la flexibilización del mercado laboral, incentivos para fomentar el empleo privado y contención del gasto. Parece haber un plan económico trazado, aunque se echan de menos medidas más claras. En casi la misma línea, pero concretando un poco más las medidas, el programa de UPyD.

En el programa de UPyD, y me extiendo más en él porque es el que detalla más las cosas, están medidas como la eliminación de las Diputaciones, evitar determinadas duplicidades y que el estado recupere las competencias de educación y sanidad cedidas a las CC.AA., limitar las bandas salariales de los cargos públicos, eliminar los privilegios de ex-diputados, ex-senadores, y ex-altos cargos públicos, lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida, eliminación de privilegios a las SICAV, indemnizaciones por despido progresivas según la antigüedad, y lucha contra la corrupción entre otras muchas medidas. En el programa del PP se adivinan algunas de estas mismas medidas, pero no se expresan con tanta claridad.

UPyD es el único que lleva en su programa el cambio del sistema electoral. Quienes me habéis leído en otros artículos (https://sites.google.com/site/jdeelena/articulos/sistema-electoral), sabéis lo que opino de la injusticia de la ley D’Hont aplicada a sistemas de circunscripciones múltiples actual. UPyD propone un cambio a la fórmula Hare (una de las alternativas de fórmulas basadas en el cociente más alto) y un sistema mixto en el que la mitad de escaños se asignan por circunscripciones múltiples autonómicas en lugar de provinciales y la otra mitad por circunscripción única nacional.
Es una buena propuesta pero, como el sistema actual favorece a los partidos mayoritarios y a sus socios nacionalistas (especialmente a los vascos), difícilmente se cambiará el sistema electoral por aquellos a los que perjudica el cambio. Para que esto sucediera, tendría que haber un partido bisagra nacional (tipo UPyD o IU). El problema es que con el actual sistema electoral la probabilidad de que esto ocurra es muy baja. Vamos, la pescadilla que se muerde la cola. Incluso en el caso de no alcanzarse la mayoría absoluta por parte de PP o PSOE y sí alcanzarse sumando los votos de UPyD, nada garantiza que el partido más votado elija como socio a UPyD en lugar de elegir al PNV. Aunque aún es pronto, las últimas encuestas electorales arrojan una intención de voto al PP del 40,8% y al PSOE del 30,7%, lo cual supondría una mayoría absoluta del PP más amplia aún que la de Aznar del 2000. Nada parece indicar que el cambio en la ley electoral pueda producirse a corto plazo, pero está bien que al menos un partido reclame lo que es de justicia.

Dejando de lado el tema económico y la ley electoral, llaman la atención algunos puntos:
  • Todos los programas electorales, incluso el del PSOE, hablan de derogar la ‘Ley Sinde’ y de eliminar el canon digital.
  • Todos los programas electorales hablan del plan de energía en términos similares.
  • También enfocan en términos parecidos el tema de la investigación, la tecnología, etcétera.

Por el contrario, hay grandes diferencias en temas exclusivos que tocan sólo algunos de los programas y los demás no (al menos que yo haya visto).
El PP habla de aplicar un tipo de IVA super reducido a la compra-venta de viviendas y de convertir en tasa el impuesto de actos jurídicos documentados, así como de reducir el impuesto de transmisiones patrimoniales.También habla de la liberalización del transporte ferroviario, hace hincapié en la importancia del sector turísitco y, cosa rara, se acuerda de las motos y los guardarraíles cuando habla de seguridad vial. También dedica un capítulo completo a medidas para conseguir el bienestar de los mayores y otro para discapacitados y promete apoyar y defender la tauromaquia.

El PSOE tiene pocas medidas en su programa y, por tanto, poco cabe destacar. Si acaso la formación financiera que pretende impulsar, mayor progresividad en el IRPF, crear un nuevo impuesto sobre los beneficios de las instituciones financieras y otro sobre las grandes fortunas, incrementar impuestos sobre el alcohol y el tabaco para financiar la sanidad, la prohibición de contraer matrimonio con menos de 16 años, cuotas obligatorias por sexo en los consejos de administración de las grandes empresas, una reforma electoral buscando el sistema de listas abiertas y más cuotas de sexo, … Resumiendo, la culpa sigue siendo de los ricos y de los bancos, a los que se castiga con nuevos impuestos.

Lo que más destaca del programa electoral de Izquierda Unida es el aumento de la inversión pública para crear empleo sufragada con un incremento notable de los impuestos, la reducción de jornada a 35 horas semanales, jubilación a los 60 años o 35 cotizados, elevación del salario mínimo hasta los 1.100€, al igual que la pensión mínima, supresión de las ETT y agencias de colocación, transporte público gratuito para desempleados, derecho al voto a partir de los 16 años, cambiar el sistema electoral por uno más igualitario, pero sin especificar más, eliminación de las diputaciones, convertir el Senado en una Cámara de las Federaciones, cambio constitucional para cambiar el sistema monárquico actual por la III república, eliminar la financiación pública a centros educativos con carácter religioso, suprimir todos los beneficios de cualquier religión, eliminar la financiación y la publicidad de las corridas de toros, inclusión en la sanidad pública óptica, ortopedia, salud buco-dental y psicología, fomento de la auto-construcción de viviendas, desmilitarización de la Guardia Civil, y por último la solicitud de la desaparición de la OTAN y del cierre de todas las bases estadounidenses en el mundo y el cierre de Guantánamo.

En lo que respecta a UPyD, además de la ya comentada propuesta de reforma del sistema electoral, hay muchas propuestas concretas que sólo llevan ellos en el programa o, al menos, así de detalladas: Un marco de asignación de competencias igualitario para todas las comunidades autónomas, supresión de los derechos históricos de los territorios forales, fusión paulatina de los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes, supresión de las diputaciones provinciales y forales (en esto coincide con IU), reforma del Senado como cámara de representación territorial (en esto casi coincide también con IU), Suprimir el artículo sexista de la constitución en relación a la sucesión a la corona, reformas del C.G. Del Poder Judicial, el tribunal constitucional y la fiscalía, igualdad de derechos lingüísticos, independizar las cajas de ahorros de las comunidades autónomas, igualar las rentas del capital a las de la renta en el IRPF y simplificar éste, convertir el impuesto sobre el patrimonio en un impuesto a las grandes fortunas (mira, como el PSOE), devengo de indemnizaciones progresivas por despido que no se pierden al cambiar de empleo, eliminación de privilegios fiscales de las SICAVs, privatización de AENA, fomentar la construcción de vivienda pública de alquiler, garantizar el acceso a internet en el 100% del territorio nacional, terminar con cualquier privilegio de las pensiones de los parlamentarios, transferir la política de inmigración a la Unión Europea, y la devolución al Estado de las competencias de salud de las Comunidades, igual que en educación y en justicia,

Vamos, que hay de todo y bien diverso. Espero que este pequeño resumen os haya servido de algo. A mí, al menos, me ha ayudado a saber lo que nos espera según gane uno u otro partido.
Lo de leerme los demás programas electorales (PNV, CiU, etcétera) lo dejo para mejor momento. Además, a ellos no les voy a votar viviendo en Madrid. Eso lo tengo claro.
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Economista, informático, aficionado a la lectura, escritura, fútbol, del At. Madrid, 'blogero' vocacional, amante de la naturaleza y de los animales, motero y emprendedor. Cosecha del 62.

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