En España, no cabe un tonto más. En Grecia no cabe un jeta más.

El populismo básicamente consiste en vender a la gente soluciones muy fáciles para abordar problemas muy complejos. Normalmente el caldo de cultivo ideal para los populismos es un descontento social, una crisis económica y una crisis de confianza en los dirigentes ‘tradicionales’ en un país. Y normalmente las consecuencias de la llegada al poder de un partido o régimen populista suele ser una crisis aún mayor seguida en muchas ocasiones por un conflicto bélico interno (guerra civil) o externo. Otra característica de los populismos es que, una vez alcanzado el poder por medios democráticos, tienden a perpetuarse en él por el mecanismo que sea (normalmente acabando con el mismo sistema democrático que les aupó al poder).

Ejemplos de populismo tenemos muchos en la historia. Como tal califico, por ejemplo y por citar sólo los más recientes o de peores consecuencias, al nazismo alemán, al bolivarianismo que actualmente gobierna Venezuela o Bolivia y al gobierno actual de Grecia. Ejemplo de populismos que aún no han llegado al poder pero amenazan con hacerlo tenemos a Podemos en España o al movimiento de Pepe Grillo en Italia.

Para mí son populismos también el falso nacionalismo catalán o vasco que pretende hacer creer a la población que el simple hecho de declarar la independencia del país vasco o de Cataluña supondría el fin a todas las crisis y a todos los males. Sé que esto último es opinable, pero desde mi forma de ver la realidad política, cumplen todas las características de los movimientos populistas. Pero no quiero hablar de nacionalismos sino del problema griego y de sus consecuencias sobre España.

Durante este año estamos asistiendo boquiabiertos a un escenario perfectamente anunciado pero que pocos creían que pudiera suceder. El gobierno griego está intentando cumplir las promesas electorales con las que llegó al poder y llevando a la ruina a su país. Para un partido populista todo vale con tal de llegar al poder y el país realmente no importa nada a la hora de perpetuarse en el gobierno y de tomar decisiones. Es así como un puñado de descerebrados está llevando a la crisis más absoluta vivida en Europa desde la Yugoeslava.

Básicamente Grecia es como una familia que no puede pagar la hipoteca al banco. Se reúne en asamblea y decide proponer al banco lo siguiente para salir de su crisis:

1.- Vamos a negociar un aplazamiento de la deuda, ya que no te puedo pagar.

2.- Como lo que te debo es mucho, vamos a hacer una quita de, por ejemplo, el 25%. Es decir, de los 100.000 euros que te debo te voy a devolver solamente 75.000. Los otros 25.000 me los perdonas.

3.- A cambio no estoy dispuesto a negociar ningún recorte en mi economía familiar porque tengo que mantener mi ritmo de vida actual.

4.- Por cierto, necesito otros 50.000 euros más que me tienes que prestar sin intereses porque además tengo que cambiar de coche.

5.- Si no aceptas estas condiciones, reuniré de nuevo a mi familia y vamos a decidir si nos vamos del banco sin devolver nada de lo que nos has prestado hasta ahora.

Parece una tontería, pero la propuesta de Grecia a la Unión europea es exactamente ésta. Y esta propuesta ha sido respaldada y aplaudida públicamente por Pablo Iglesias y puesta como ejemplo de lo que habría que hacer en España para salir de la crisis.

Parece aún más tontería, pero sigue habiendo gente… mucha gente que opina que Grecia al final se saldrá con la suya y que Europa cederá a sus peticiones porque la alternativa es que Grecia se vaya del banco y eso sería mucho peor.

Pues claro que es una tontería, pero es que hay una verdad como un templo y es que en España no cabe un tonto más.

Hará falta un batacazo inconmensurable de Grecia para que algunos se den cuenta de las consecuencias de un populismo como el que Podemos y el nuevo y radicalizado PSOE están instaurando en España. Pero digo algunos porque otros muchos seguirán justificando que España es distinto a Grecia, que la culpa no es de Grecia sino de Alemania, que la deuda venía de antes….

¿Tanto imbécil hay en España? Sí señor. Tanto y mucho más. Acabo de decir que no cabe un tonto más…

El problema es que en España se siguen dando todos los factores que, como empecé diciendo, hacen de catalizador porque el descontento social existe con la clase política, la crisis económica continúa sin que las economías domésticas percibamos atisbo alguno de recuperación y  la crisis de confianza en los políticos es total habida cuenta de la proliferación de casos de corrupción por doquier.

Pero entre tanta tontería yo personalmente espero que reine un mínimo de cordura en porcentaje suficiente como para evitar en España una hecatombe de las dimensiones que adquirirá la tragedia griega que se avecina. Y ojo, que en Grecia lo peor está por llegar.

Las crisis siempre hay que aprovecharlas para mejorar, para evolucionar sin violencia los sistemas y mecanismos actuales pero nunca para hacer revoluciones. Las revoluciones conducen inevitablemente a situaciones aún más críticas. La historia lo demuestra.

Y lo peor es que los populismos, apoyados increíblemente por un periodismo mayoritariamente irresponsable, están consiguiendo radicalizar la hasta ahora centrada España y poco a poco van transformando tranquilos socialdemócratas en alborotados bolcheviques ultraizquierdistas y pacíficos conservadores y liberales en intransigentes ultraderechistas. Y esa radicalización no me gusta nada porque resucita viejos fantasmas de dos Españas enfrentadas por una guerra civil que ya estaba democráticamente enterrada y que algunos parece que se empeñan en resucitar.

La solución a estas incógnitas dependerá del porcentaje que alcance la imbecilidad o la cordura sobre el total de la población de un país en el que, lamentablemente, no cabe un tonto más.

Por cierto, el reciente NO de Grecia a la propuesta que le hace Europa es un paso más para tensar la cuerda. El familiar con más cara que espalda que vive mejor que el resto de la familia y encima les pide dinero a todos para seguir viviendo mejor que ellos, acrecienta la amenaza de irse de la familia para seguir viviendo en mejores condiciones que los demás (sin pagar impuestos, jubilándose más jóven, etcétera). Ya va siendo hora de que el cabeza de familia le enseñe dónde está la puerta.

Economista, informático, aficionado a la lectura, escritura, fútbol, del At. Madrid, 'blogero' vocacional, amante de la naturaleza y de los animales, motero y emprendedor. Cosecha del 62.

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