El sitio de los chorizos

Últimamente veo que nos estamos liando bastante con determinados conceptos legales. Bien sea por los ‘amores’ a las folclóricas, por la defensa de lo indefendible que hacen algunos, por las críticas indiscriminadas de otros, por la arbitrariedad de la que hacen gala los jueces en sus fallos (con razón se llaman así) o por la mala información que nos proporcionan algunos medios, lo cierto es que la opinión pública está… digámoslo así, ‘distraída’.

Una persona que roba, prevarica, se apropia indebidamente de fondos públicos, defrauda o evade capitales es, sin paliativos, un delincuente. Punto uno.

El sitio de un delincuente debe ser siempre la cárcel. Punto dos.

Teniendo claros estos dos puntos, la conclusión clara es que todos los delincuentes deben ir a la cárcel, sean ministros, concejales, políticos sin cargo público, folclóricas, ex-alcaldes o miembros de la familia real.

Toda persona que ostente un cargo público y sea imputada por un juez debe dimitir inmediatamente o ser cesada de manera fulgurante.

Toda persona que sea condenada por robo o apropiación indebida de fondos (sean públicos o privados) debe, en primer lugar, devolver todo el dinero robado respondiendo con todos sus bienes si no ‘aparece’ la pasta. Esa es la responsabilidad civil a la que debe responder sin excepción. Si el dinero no está a su nombre, los beneficiarios del robo deben responder también. Esto afecta a pareja, hijos, nietos, sociedades o monjas del convento, siempre que se demuestre que el dinero robado ha ido a parar a sus manos… ¡Faltaría más!

Pero adicionalmente a la responsabilidad civil y la política, está la responsabilidad penal. Además de dimitir o ser cesado y devolver hasta el último céntimo, un delincuente debe ser condenado penalmente. Normalmente con multa y pena de cárcel dependiendo de la cuantía expoliada.

Y estas tres responsabilidades (política, civil y penal) no son excluyente, es decir, no es o lo uno o lo otro. Son las tres, una detrás de otra.

Si esto no se cumple, no se está impartiendo justicia, no todos somos iguales ante la ley, no existe legalidad y por tanto la democracia queda muy cuestionada y pierde credibilidad.

Esto es así y punto. No son opiniones, es justicia y sentido común. Que no te líen.

Economista, informático, aficionado a la lectura, escritura, fútbol, del At. Madrid, 'blogero' vocacional, amante de la naturaleza y de los animales, motero y emprendedor. Cosecha del 62.

2 thoughts on “El sitio de los chorizos

    1. Gracias por leerme y por tu comentario, Ana.
      Al menos tenemos que hacerles saber que nos damos cuenta de que nos intentan tomar el pelo y que no somos tontos. Seguiremos opinando libremente mientras nos dejen….

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